Dos de los felinos más poderosos del planeta compartiendo el angosto espacio de un zoo en corea, para "deleite" de turistas. El caso es que siguiendo estrictos códigos felinos, parece que su agresividad no va a mayores en cuanto uno de ellos muestra sumisión.
Pero tragedia seguro que algún día la hay. Y para colmo veremos como la cercana presencia de un elefante asiático,completa el show. Lamentable.
